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domingo, 6 de noviembre de 2011

"Gobernadores" de Pablo Vargas, Historia Política

Los ponentes en la presentación del libro.
Los primeros 100 años de política en Hidalgo se encuentran reunidos en el más reciente libro de Pablo Vargas, obra que analiza las distintas maneras de hacer campañas, desde el siglo XIX hasta llegar a la época contemporánea.
Con un recuento de los primeros 100 años de la historia política en nuestra entidad fue presentado ayer el libro “Gobernadores". Elecciones y poder local en el Estado de Hidalgo, México 1969-1975”, de Pablo Vargas González, en la Fundación Arturo Herrera Cabañas de Pachuca, donde además se dieron cita personalidades de la política como Roberto Pedraza Martínez y Rocío Ruiz de la Barrera.
El autor refirió: “En este libro analizo los primeros 100 años de la política local: 1869 porque es el origen del estado, y 1975 porque hay un parte aguas aquí, no solamente de carácter nacional ni local, sino que es un punto álgido de la confrontación de poderes, de proyectos locales en la entidad.”
Comentó que en su libro aborda este primer siglo de historia política, donde trató de unir todos los elementos de las anécdotas, pues son muy importantes porque tienen que ver con los perfiles, las figuras, las características de los procesos electorales.
En esta obra analiza las distintas maneras de hacer campañas, desde el siglo XIX hasta nuestra época contemporánea. Por cierto, fue editada por la Universidad Autónoma Metropolitana.
Durante la presentación habló sobre la cuestión de ese vínculo entre historia local, se puede encontrar una serie de continuidades de poder, de formas de hacer política, pero también encontramos rupturas entre las líneas partidistas.
Aseguró que su idea principal no fue la de sacralizar figuras, sino más bien que la información, que los datos, que los mismos sucesos pusieran a cada quien en su lugar. “Yo no hago gran interpretación de los hechos, sino que los propios hechos generan los perfiles de cada quien en sus diferentes momentos históricos.
A partir de la metodología que aplicó para su investigación, se interesó en saber quiénes son los actores que deciden la figura del gobernante, o quiénes deciden la elección”.
“Yo escogí como parte de la metodología a los gobernadores como figuras representativas del poder local y, desde luego la elección del gobernador: esto nos lleva a un periodo previo que es el proceso electoral, el día de la elección y después a la etapa postelectoral.”
Y un término para nosotros es nuevo es el de “construcción de ciudadanía”: qué tanto la gente, la sociedad, participaba en los momentos electorales, “y yo trato de plantear cómo la Revolución Mexicana sí fue un parte aguas. Tan sólo en Hidalgo fue un hecho realmente significativo, porque se enfrenta al Porfiriato y demás actores con una forma muy concreta de hacer política.”
En esta obra, Vargas reconstruye muchos datos gracias a la información recopilada en diferentes fuentes: “Mucha de esa información está inconclusa o está incompleta, los pocos datos que pude recuperar de elecciones estatales o distritales, ésos me sirvieron para reconstruir una historia.”
En la contraportada de esta obra, se refiere: “Durante largo periodo de hegemonía absoluta del partido oficial en los poderes locales, sus efectos no sólo repercutieron al interior de las entidades federativas, sino también en las relaciones entre los estados y la Federación. Como consecuencia de esto, se limitó el pacto federalista, al reducir la autonomía local.
Lectura obligada: Pedraza
Un reconocido personaje de la vida política en Hidalgo, Roberto Pedraza Martínez, fue uno de los invitados a comentar la presentación del libro. Al respecto comentó que, desde su perspectiva política, es de destacar la labor de del autor Pablo Vargas, pues refiere hechos que los mismos políticos no advierten por estar inmersos en los procesos. Entonces, es necesario que alguien haga estudios como estos. “Este trabajo obedece a un cuidadoso trabajo de planeación: su instrumentación permite que el lector transite por los tortuosos vericuetos que subyacen en las decisiones políticas y en los procesos electorales de nuestra entidad”.
Roberto Pedraza refirió sobre esta obra que: un índice bien estructurado, unas conclusiones concisas y coherentes y una extensa bibliografía completan los elementos para la integración de este libro que, con gran visión, la Universidad Autónoma Metropolitana publica”. Aseguró: “Es una obra trascendente producto del esfuerzo de un hidalguense singular. Así, Pablo Vargas, con rigor académico y conocimiento de causa, deja al pueblo de Hidalgo un patrimonio cultural que es lectura obligada para las actuales generaciones y las que vendrán después”.
•Rocío Ruiz de la Barrera comentó que el libro de Pablo Vargas es un excelente testimonio de la vida política en el estado, abordada desde sus gobiernos, pues concuerda con la creación de Hidalgo.
•Dijo que se trata del primer paso para despertar una serie de inquietudes que se podrían profundizar más, así como vincularlas con otro tipo de análisis histórico o político.
•En su opinión, este trabajo sirve para analizar el proceso de trasformación de la política en la entidad, y así entender un poco mejor esta evolución del federalismo, enmarcada por Constituciones políticas.
Pachuca • Diego Castillo

domingo, 7 de agosto de 2011

El músculo del futuro

Es la imaginación, dice el autor del siguiente ensayo. Propone conciliar al mundo con nuestros deseos y miedo, sin dejarse llevar por tanta información incomprobable. Imaginar es romper con cierto orden y la columna vertebral del arte y la literatura.

Un hombrecito con poder y un ábaco afirma que la violencia bajará recién en el año 2018. Le creemos. Un periodista desengañado del optimismo afirma que todavía, antes de que el presidente que usa tallas extra grandes abandone Palacio, habrá muchisísimas víctimas más. Un científico dice que el primer ser humano que alcanzará los 150 años de edad ya ha nacido. Un lector de noticias en la tele asegura que para el próximo año todos estaremos usando corbatas más gruesas. Un economista pontifica que no hay más vía que la vía que nos han recetado y que a lo mejor en cuatro, cinco décadas tendremos la mitad de pobres de los que hoy tenemos. Un agrónomo teme que dentro de un siglo ya no habrá agua. Un cineasta aventura que habrá alimentos, pero que seremos nosotros mismos. Les creemos, a todos les creemos. O no. Pero si no les creemos es porque comienza a darnos la impresión de que no tenemos cómo verificar tantas proyecciones, y entonces dejamos que sean otros los que construyan la realidad que viene, los que definen el futuro. Nos convertimos en clientes de lo que deliran unos desconocidos, pero no necesariamente porque tengan —como nadie nunca lo ha tenido en la historia de la humanidad— el secreto sobre el porvenir, sino porque hemos permitido que otros detenten el monopolio de la imaginación. Como si hubiera un carrito que se pliega y se mete por todas partes —hasta al baño, hasta la recámara—, merced al cual ya no tuviéramos que usar los pies, así la maravillosa cantidad de información con que hoy contamos parece haberse constituido en una prótesis de imágenes, un disco duro con el que contamos para ya no figurarnos cómo puede ser el mundo. Tanta información parece a veces haber sustituido nuestro diálogo interno: el complicado proceso de pelearnos con nosotros mismos, hacer y romper planes, intrigarse, especular y decidir ponernos en movimiento. ¿Nos hemos ido quedando callados? Finalmente podemos saber todo lo que siempre quisimos saber, pero a ratos parece que nos ha servido no para ir a buscar más, sino para conformarnos: conformarnos con la violencia, con la pobreza, con la manipulación, con el paso inexorable del tiempo sobre el que no tenemos poder. A veces parece que nos hemos echado boca arriba a mirar el tirol y que nada se nos ocurre.
Hay razones para explicar la apatía y el derrotismo. Por dos siglos la idea de progreso fue la brújula que guió la construcción de ideologías, sistemas políticos, instituciones. Y dio muchos frutos. La convicción de que la humanidad se movía hacia delante permitió la instauración del voto de las mujeres, la creación de los organismos de seguridad social, que la ciencia sustituyera a la superstición como principio del sistema educativo, y la abolición de la pena de muerte en casi todos los países; entre muchos otros logros. Sin embargo, el progreso no sólo no acabó con las guerras sino que trajo guerras en las que los adelantos tecnológicos permitieron matar mucho más eficientemente, a mucho mayor escala; no sólo no acabó con el hambre sino que hizo más obscena la disparidad entre el consumo desmedido y la cantidad de gente hambrienta; y no sólo no acabó con el despotismo, sino que trajo nuevas formas de opresión camufladas, desde todos los ángulos del espectro político, bajo las ideas de la búsqueda de la libertad, de la felicidad, de la justicia. Las mejores ideas de algunos de los mejores individuos se convirtieron en pesadillas para generaciones enteras. Sin embargo, aunque ya hemos entendido que cuando se pretende imponer modelos de felicidad los guardianes de estos modelos invariablemente se vuelven violentos y ciegos, eso no significa que debamos renunciar a hacernos cargo de nuestro porvenir. No hay un plano detallado que nos indique dónde doblar o dar vuelta en u, ni cuánto tardaremos en llegar al paraíso en auto, a pie o en transporte público; pero sí es posible decidir cuál es el punto cardinal hacia donde pondremos ruta. Y ello comienza con el acto simple de concebir que casi todo puede ser distinto: la manera en que nos gobiernan o en que nos dejamos gobernar; el modo en que construimos las ciudades; la manera en la que hablamos. Si en este momento cada uno de los aquí presentes decide figurarse cómo es el rostro de la persona
cuya nuca observa, podrá representárselo como se le pegue la gana. Colmillos vampirescos en ese señor tan formal; una nariz que se enrolla y desenrolla en esta quinceañera; un niño con ojos de serpiente y párpados dobles. Podemos imaginarlos como queramos; cuando esa persona se vuelva y descubramos cuán mucho o cuán poco se parece a lo que habíamos inventado, la correspondencia entre ese rostro y el rostro en nuestra mente será lo de menos; lo importante es que habremos descubierto algo acerca
de nosotros mismos, de nuestros prejuicios, de nuestras expectativas, de qué entendemos cuando hablamos de la diversidad en el mundo.
Así con el futuro. El futuro no es un mero accidente, ni una suma de imperativos. Uno lo traza a partir de ciertas condiciones y negocia con ellas para acercarse al ideal. Pero antes de dar el primer paso, antes de hacer el primer movimiento muscular que millones de momentos infinitesimales después se convertirá en el primer paso, imaginamos. Imaginamos aun cuando no nos lo hayamos propuesto, pero es mejor si nos lo proponemos, porque entonces tenemos más claridad sobre lo que hay que hacer. Imaginar es romper con un cierto orden, el de las cosas ajenas, y concebir un orden propio; imaginar es conciliar el mundo con nuestros deseos y con nuestros miedos; imaginar es la íntima declaración de soberanía que todos podemos hacer sobre el universo. Eso que llamamos realidad no es un objeto imperturbable, sino la materia que moldeamos con la imaginación. Cada lugar en el mundo está esperando que le demos, una y otra vez, nuevos nombres, como corresponde a nuevos seres humanos.
Y ésa es la columna vertebral del arte. Proponer nuevos nombres, prescribir nuevas lentes, inventar nuevos sonidos o colores insólitos para las cosas que creemos estáticas.
El motor del arte es la inconformidad, pero sus frutos van más allá del arte mismo, están en lo que genera cuando ya hemos terminado de leer, escuchar, o mirar: imágenes irrepetibles de lo que somos. Una y otra vez he dicho que la literatura no puede crear hombres buenos, pero que sí puede crear ciudadanos reflexivos, y alguien que reflexiona está más cerca de ser un sujeto respetuoso que alguien que piensa que ya lo sabe todo, que todo es como es, que nada puede cambiar. Los anarquistasdecían: “Sed realistas ¡exigid lo imposible!”. Precisamente porque la realidad es algo que construimos a partir de
lo inconcebible, es un edificio que requiere del músculo de la imaginación. Antes de internet Isaac Asimov, entre otros, ya había concebido en El sol desnudo un aparato para mirarse y comunicarse a distancia; antes de Neil Armstrong, mucho, mucho antes, Julio
Verne ya había mandado hombres a la Luna; antes de que llegaran al poder los irresponsables que nos han gobernado últimamente, Jorge Ibargüengoitia ya había esclarecido que el problema no era sólo la horrorosa corrupción priista sino lo cómodos que nos sentimos con ella. ¿Cómo hacemos entonces para cambiar esto, para conjurar
el desastre, para ser distintos? Lo hacemos recordando que “esto” no se detiene, nunca, pero que es necesario darle dirección, y que la dirección la decidimos nosotros.
Es decir, lo hacemos imaginando. Y los libros son el mejor ejemplo de cómo se puede reconstruir el universo a partir de una página en blanco, desde una habitación solitaria, sin más apoyo que una pluma o un teclado pegostioso. La literatura fortalece la noción de que las cosas pueden ser distintas, aún cuando lo haga molestándonos –o yo diría: sobre todo cuando lo hace molestándonos: el arte no está para hacer feliz a nadie, sino para perturbar los cimientos de nuestra “normalidad”. Hubo una época en la que se consideraba que había “lecturas para jóvenes” y “lecturas para adultos”; fórmula que servía para darles a los jóvenes textos que, supuestamente, protegían su inocencia (aunque algunas de ellas fueran de una perversidad más que evidente,
como, por mencionar un clásico, “Caperucita roja”, cuento en el que pederastia, secuestro, bestialismo y violencia explícita se conjugan exitosamente); esta división
además se negaba a ver algo que ahora ya sabemos: que los niños, faltos de justificaciones tramposas, entienden mejor que los adultos la dimensión de las cosas más
graves de la vida: cuando se alegran se alegran en serio, cuando lloran no dejan de hacerlo para guardar las apariencias. No sé si las generaciones de infantes hoy en día sean mejores o peores que las de antaño —me inclino a pensar que hay mejores y peores en cada época—, lo que sí sé es que la cantidad de programas de televisión, noticias sin filtro y diálogos a los que se ven expuestos, los han preparado mejor que nunca para acercarse a cualquier tipo de literatura. Quiero mencionar algunos textos que se me quedaron grabados y que de un modo u otro definieron mi visión del mundo. Recuerdo “Harrison Bergeron”, el cuento de Kurt Vonnegut, el hombre que se convirtió en la conciencia de la sociedad estadounidense después de Vietnam, en el que se habla de una sociedad en la que nadie destaca sobre nadie, para evitar que otros se ofendan o se sientan abusados. Así, el Estado le implanta a cada ciudadano un aparato para disminuir eso en lo que podría tener ventaja. A George, uno de los protagonistas, le han implantado un pequeño radio que emite un sonido doloroso cada 20 segundos, para que él no pueda utilizar la inteligencia con la que ha nacido. El hijo de George, Harrison, es un rebelde a quien le gusta bailar. Harrison escoge una novia, toma una estación de televisión y decide bailar como nunca el público había visto bailar a alguien: literalmente quiere conquistar el mundo bailando… hasta que es sometido violentamente.
Recuerdo “Afuera”, un cuento de Brian W. Aldiss, en el que se narra cómo un grupo de hombres y mujeres están encerrados en una casa donde cada cual tiene asignado un rol que no cuestionan, aunque no sepan de dónde han venido todos ni para qué están ahí. Hasta que uno de ellos intuye un día que hay algo más, que hay un afuera, y sale de la casa, y al salir, es decir, al atreverse a romper con su seguridad, descubre que es un monstruo y que no hay vuelta atrás. Recuerdo los sonetos que escribía Sor Juana, acosada por poderosos hombres imbéciles amenazados por su inteligencia; Sor Juana, a la que no la detuvo ni ser mujer en una época oscura para las mujeres –como casi todas las épocas– ni vivir encerrada en un convento, escribió:

“Que contiene una fantasía contenta con amor
decente
“Detente, sombra de mi bien esquivo,
“imagen del hechizo que más quiero,
“bella ilusión por quien alegre muero,
“dulce ficción por quien penosa vivo.
“Si al imán de tus gracias atractivo
“sirve mi pecho de obediente acero,
“¿para qué me enamoras lisonjero
“si has de burlarme luego fugitivo?
“Mas blasonar no puedes, satisfecho,
“de que triunfa de mí tu tiranía:
“que aunque dejas hurtado el lazo estrecho
“que tu forma fantástica ceñía,
“poco importa burlar brazos y pecho
“si te labra prisión mi fantasía”.

Ciencia ficción y poesía. ¿Qué podría haber más alejado de la realidad, diría un adulto mezquino y temeroso? Lo que no entienden los que opinan así es que la literatura sólo da un paso atrás respecto de la realidad para mejor saltar sobre ella sin darle oportunidad a quitarse. Así, Vonnegut nos ilustra lo que es vivir en una sociedad en la que se condena la independencia y en la que ser demasiado alegre es motivo de sospecha; Aldiss muestra
las consecuencias de abrir los ojos y descubrir que somos distintos, irremediablemente distintos a aquellos que quieren mantenernos siempre en el mismo lugar; y Sor Juana
dice que a pesar de las trampas, de los juegos perversos, nadie puede quitarle el poder de fantasear, que es el poder de adueñarse íntimamente de quien desee.
Cuidar la riqueza Dicen que la cultura escrita morirá a manos de las pantallas de plasma, pero hoy veo que la gente escribe más que nunca, en sus teléfonos, en sus computadoras, en sus computadoras-teléfono, en las paredes, con los tatuajes en su piel. Si el libro, en su formato actual, deja de tener el monopolio de la cultura, le rendiremos un homenaje y no nos lamentaremos más: la lectura, a fin de cuentas, no es algo que suceda en el papel, sino en la cabeza, sea cual sea la plataforma que conduce las palabras a ella.
Cabezas nutrida de sorjuanas, cerebros perturbados por ibargüengoitias, necesitamos más de estas mentes y menos señoritos bienportados. Eso creo; y eso creo porque la cultura no es un adorno, no es una lindura con la que se animan las veladas de buena sociedad, y, sin duda, a ver si aquí se entiende o hay que decirlo con más claridad: sin duda es mucho más que una atracción turística: “cultura” viene de “cultivo”, cultura es
saber cuidar la riqueza de la tierra; y en nuestro caso, en nuestro tiempo, eso significa saber construir otro tipo de hábitat, saber elegir otra clase de políticos, saber dialogar entre nosotros de otra manera, con firmeza de ser necesario, pero con más ganas de entender qué es lo que se fermenta en la cabeza de los otros.

Yuri Herrera
Publicado originalmente en la revista Día Siete del 7 de agosto de 2011.

miércoles, 20 de julio de 2011

Se derriban barreras entre autor y lector: Yuri Herrera

Las ferias del libro no sólo son para vender, también sirven para derribar esa barrera entre los lectores y los autores y permitir un diálogo cercano entre quienes escriben y su público, aseguró el hidalguense Yuri Herrera, con relación a la Feria del Libro Infantil y Juvenil.
“Yo creo que se ha perdido un poco la costumbre de ir a buscar la cultura porque, para bien o para mal, ahora parece que la cultura nos llega muy fácilmente con un solo click, entonces el cine, la televisión, la pintura, la literatura, todo está en nuestra computadora y se piensa que en realidad no tenemos necesidad de ir a buscarla”.
Yuri Herrera ofreció una conferencia en el Centro Cultural del Ferrocarril.Lo que hacen estas ferias –dijo– es devolvernos la idea de que también este es un acto colectivo y que la lectura y el gusto por la lectura pueden ser espacio de comunión y un espacio para compartir.
Comentó que en las ferias, algo muy interesante es que se pone en contacto directo a los que escriben con los lectores, y eso permite dejar de ver a los autores como esta especie de seres intocables con cuyo trabajo uno no tiene ningún contacto ni tiene manera de relacionarse, sino que se puede ver como una manera de expresarse a la que todos podemos acceder.
Yuri Herrera –quien ayer ofreció una conferencia inaugural en la sala de espera del Centro Cultural del Ferrocarril denominada “La imaginación, el músculo del futuro”– refirió: “A mí me parece que no sólo es un evento que sirve para vender libros sino para crear ciudadanía: la gente que está dispuesta a leer y a dialogar sobre lo que lee, creo que es gente dispuesta a tolerar”.
En su opinión, ahora es más fácil publicar que antes, pero los libros o revistas frecuentemente llegan a “morirse de soledad, porque no salen de las bodegas o de las librerías, y eso sucede especialmente con mucha gente que escribe y publica en los estados, pero que no puede mover su obra hacia los lectores”.
A su parecer, estas ferias sirven como una ocasión para el intercambio de libros y de acercamiento a potenciales lectores, que de otro modo los escritores no pueden tener, “porque justamente la escritura es algo que se realiza en aislamiento, entonces los escritores frecuentemente no tienen idea de cómo sacar a la calle sus libros”.
Sobre la visita de creadores provenientes de otros estados, refirió que sucede algo parecido: tampoco los que están trabajando en otros estados tiene acceso a distintos tipos de lectores.
“En el ambiente literario, puede tenderse hacia el autismo, a que nos leamos los unos a los otros, entre los amigos, pero que nunca demos ese salto hacia el lector extraño y hacia la crítica de la gente que no es de nuestra confianza, creo que es muy importante traer artistas de otros lugares y arriesgarnos a la crítica”.
Entre los finalistas
••• El escritor hidalguense Yuri Herrera figuró recientemente entre los 12 narradores hispanohablantes que fueron finalistas de la versión 17 del premio de novela Rómulo Gallegos en Venezuela, por su trabajo Señales que precederán al fin del mundo. Este importante galardón fue obtenido por el autor argentino Ricardo Piglia, de importantísima trayectoria.
Este concurso internacional se creó en Venezuela para premiar las novelas más importantes producidas por escritores hispanohablantes hasta dos años antes de la aparición de la convocatoria.
Herrera, de 41 años, cuya obra ya fue elogiada por Los trabajos del reino, novela que aborda el tema del narcotráfico, fue postulado por su más reciente trabajo: Señales que precederán el fin del mundo, publicada en la editorial Periférica de España en el año 2009.
Del total de finalistas, seis fueron argentinos, entre ellos el ganador del certamen Ricardo Piglia por su novelaBlanco nocturno. El resto fueron de Chile, España, Colombia, Ecuador, Venezuela y México, representado por Yuri Herrera.
Se postularon 194 novelas y el jurado lo integraron la mexicana Carmen Boullosa, el colombiano William Ospina y el venezolano Freddy Castillo.
Artículo originalmente publicado en: http://impreso.milenio.com/node/8992794Milenio, 2011-07-16, El Tema, por Diego Castillo.

viernes, 3 de junio de 2011

Fallan hoy la versión 17 del premio de novela Rómulo Gallegos.

El mexicano Yuri Herrera figura entre 12 narradores finalistas
Periódico La Jornada
Jueves 2 de junio de 2011, p. 6
Caracas, 1º de junio. Un nuevo escritor pasará a formar parte este jueves del podio de ganadores del premio de novela Rómulo Gallegos cuando se anuncie el veredicto de la decimoséptima edición del galardón literario de entre 12 finalistas, entre los que hay exponentes de la nueva generación y autores consagrados. Seis son argentinos, lo cual aumenta las posibilidades de que el ganador provenga de ese país y el resto de los finalistas son de Chile, España, México, Colombia, Ecuador y Venezuela. En total, se postularon 194 novelas y el jurado lo integran la mexicana Carmen Boullosa, el colombiano William Ospina y el venezolano Freddy Castillo. Entre los finalistas hay escritores consagrados como Sylvia Iparraguirre y Ricardo Piglia (argentina), y Diamela Eltit (Chile), así como representantes de las nuevas generaciones como Yuri Herrera (México), Antonio Ungar (Colombia) y los argentinos Andrés Neuman y Eugenia Almeida. Herrera, de 41 años, cuya obra ya fue elogiada por Los trabajos del reino,novela que aborda el tema del narcotráfico, se postuló con Señales que precederán el fin del mundo, que rememora leyendas precolombinas. Por su lado, Ungar, de 37 años, presentó Tres ataúdes blancos, una ficción sobre las realidades de Colombia, Bolivia, Perú y Venezuela, que fue galardonada con el premio Herralde. La catedrática argentina Iparraguirre compite con su novela La orfandad, una historia de amor entre un anarco-pacifista y una huérfana en un pueblo de Buenos Aires, de principios del siglo XX, mientras Neuman, de 33 años, presentóEl viajero del siglo y Almeida La pieza de fondo. El ganador pasará a formar parte de una galería de autores prominentes, entre los que figuran dos premios Nobel de Literatura, y obtendrá 100 mil dólares. María Teresa Andruetto, con Lengua madre; Leopoldo Brizuela, con Lisboa, un melodrama, y Ricardo Piglia conBlanco nocturno completan la lista de escritores argentinos finalistas. Asimismo, el español Manuel Rivas, compite con Todo es silencio. La chilena Eltit, con Impuesto a la carne; el ecuatoriano Javier Vásconez, con La piel del miedo, y el venezolano Norberto Olivar, con Cadáver exquisitoson los restantes finalistas.
El jurado anunciará este jueves el veredicto. y el premio será entregado el 2 de agosto, fecha del natalicio del autor de Doña Bárbara, considerado el más grande escritor venezolano.
Entre los ganadores figuran el peruano Mario Vargas Llosa (1967) y el colombiano Gabriel García Márquez (1972), ambos galardonados con el Nobel.

viernes, 13 de mayo de 2011

Cotidiano en Abstracto

 Por Francisco Curiel

Pachuca, Hidalgo.- En la sala principal de la pachuqueña Fundación Arturo Herrera Cabañas se presenta al público la colección de imágenes "Cotidiano en abstracto", de Perla Ibarra Montes de Oca.

Se trata de una narrativa "para que el espectador aprecie y analice los detalles que en un día común se ven en lugares recurrentes por los cuales se transita".

Puntualizar formas, líneas, volumen y espacios es el objetivo de la artista de este proyecto que conforma una amplia serie de fotografías, en el foro de la calle Allende, numero 113.

"Que la gente sea motivada a mirar acuciosamente indagando, analizando texturas y las transformaciones que con el transcurrir del tiempo ocurren", sostiene en el texto introductorio.

Perla Ibarra, historiadora de la fotografía, es becaria del Tercer Programa de Formación Foto Ensayo 2011. Obtuvo el quinto lugar y mención honorífica en el Concurso ADN México convocado por la revista PICNIC.
El Sol de Hidalgo
11 de mayo de 2011


domingo, 8 de mayo de 2011

“En Fundación Herrera Cabañas hacemos lo que creemos enriquece al ser humano”

A 15 años de la FAHC Tonatiuh Herrera Gutiérrez presentará su libro “Los perros del mundo” el 18 de mayo
Liliodeth Torrescano
El Visto Bueno

Pachuca, Hgo.- Hace 17 años Arturo Herrera Cabañas perdió la vida en un accidente aéreo, dos años después nació la Fundación que lleva su nombre, ésta al paso del tiempo da morada a más organizaciones, a jóvenes creadores, a niñas y niños en el verano, a hombres y mujeres de todas las edades en busca de foro y de aprendizaje.
La Fundación Arturo Herrera Cabañas AC (FAHC) difunde y promueve el arte, la ciencia, el deporte y la cultura universal, sus metas son las mismas y han avanzado, dijo Tonatiuh Herrera Gutiérrez, hijo de Herrera Cabañas.
“Nosotros tenemos metas particulares, objetivos más concretos y mientras nosotros conservemos el interés por el otro, creo que toda meta es por supuesto alcanzable; damos espacio a muchas organizaciones porque entendemos que esto es plural y la sociedad debemos de preservar esa pluralidad, la diversidad, entonces nosotros no pretendemos hacer todas las cosas, sino pretendemos favorecer y hacer también nosotros lo que pensamos que enriquece al ser humano, a la cultura y a nuestro medio ambiente”, citó.
-¿Cuál es el legado más grande de Arturo Herrera Cabañas, en lo familiar y lo que ahora da a través de la Fundación que lleva su nombre?
-“Yo creo que ése, la preocupación por el ser humano, decía Irma Eugenia Gutiérrez que aunque él nunca lo dijo así, él siempre mantuvo el lema de Terencio que ‘nada del ser humano me es ajeno´ y por eso fue un promotor cultural.  Yo siempre lo he dicho que más bien, en mi caso y creo que en el de él, somos activistas culturales, eso de gestor y promotor a veces lo entendemos poco y está también por supuesto la cuestión del patrimonio, la cultura, la lectura él fue integrante de la Alianza Ecologista, de la Asociación de Alpinismo.
Entonces, junto con ese interés por el otro está, yo creo, el amor por el estado de Hidalgo, que creo que es lo fundamental que nos dejó Arturo Herrera, son esas dos cosas el interés por el otro, el amor por el estado de Hidalgo, la búsqueda de las soluciones que tengan suficiencia técnica y humanidad”.
-¿Y como padre?
-“Yo creo que eso, para mí es muy importante la cuestión, pues de la, del amor al prójimo yo creo que es eso”.
Concluye la entrevista con dos palmadas y un ligero titubeó, poco común en el apasionado de la historia.
Después, retoma la actitud de siempre e invita a la presentación de su libro ‘Los Perros del mundo’ para el próximo 18 de mayo, con la promesa de compartir más detalles, en breve,  de la obra que aborda el origen migratorio, social y cultural de la capital hidalguense.

http://www.elvistobueno.com.mx/2011/05/en-fundacion-herrera-cabanas-hacemos-lo-que-creemos-enriquece-al-ser-humano/

La Literatura crea Ciudadanos Reflexivos: Yuri Herrera.

Durante la presentación del libro No incluye baterías, del escritor oriundo de Ciudad Juárez, Alejandro Páez Varela, el literato Yuri Herrera considera que en Hidalgo la violencia del narco ha aumentado pero, aclara, siempre ha existido. 

“La literatura no puede por sí misma crear hombres buenos, pero sí ciudadanos reflexivos”, afirmó Yuri Herrera, escritor hidalguense nacido en Actopan, al ser cuestionado sobre cuál sería la función de la literatura en el tema de la violencia que se vive en la actualidad.
Dijo: “Creo que quien se acerca a leer un libro está haciendo algo que requiere voluntad de pensar. Y nadie garantiza cuáles serán las ideas resultantes de ese proceso, pero por lo menos es alguien que ya está apostándole a la reflexión. La literatura tiene un efecto a mediano y a largo plazo, y yo espero que la buena literatura que se está produciendo en este momento tenga repercusiones en las siguientes generaciones”.
Sobre la violencia que se vive en Hidalgo, refirió que a pesar de estar fuera, es fácil enterarse de que ésta ha ido en aumento exponencialmente, o que por lo menos se ha dado a conocer más de lo que se hacía antes. 
Afirmó que vale la pena señalar –y según dijo es algo de lo que nos olvidamos–que Hidalgo es un lugar donde existe una tremenda violencia previa a la causada por el narcotráfico: la violencia relacionada ver con los caciques en la Huasteca, la que tiene que ver con la delincuencia organizada integrada por los porros durante los años 80. “Hay toda una serie de otras expresiones violentas que no comienzan nada más con esto del narco”, manifestó Herrera.
“En el estado no podemos resolver solos un problema que tiene que ver con una dinámica nacional, incluso con una dinámica global. Creo que son muchísimos los elementos en los cuales se tiene que trabajar: en crear un sistema de impartición de justicia trasparente y eficaz, en garantizar que ya no haya impunidad, en una paulatina legalización de las drogas, en un combate a la pobreza, en una promoción del empleo como no se ha dado de manera seria que evite que la gente deba recurrir a los criminales para ganarse la vida, entre muchos otros temas.”
Las anteriores declaraciones se desprenden de la presentación del libro No incluye baterías, de Alejandro Páez Varela: “Me invitaron a hablar de este libro que trata de diversos temas: en primer lugar de la violencia que hay en el país, de la responsabilidad que tienen los ciudadanos y el gobierno, pero más allá de eso habla un poco de cómo se construye la subjetividad de alguien que está viviendo eso”.
Refirió que en esta publicación está hablando el periodista desde su experiencia profesional, pero también desde su experiencia como ciudadano para el cual la violencia es algo cercano y que afecta la manera en la cual se relaciona con su gente querida y consigo mismo.
Herrera refiere que esta obra sirve para plantear la interrogante de cómo construir algo bello y algo que nos permita reflexionar, a partir del horror: “Esta es una de las preguntas con las que yo me encuentro frecuentemente: ¿Cómo se puede hacer arte a partir de algo tan horroroso que está sucediendo? Como si hacer arte a partir de algo terrible fuera a quitarle lo terrible. Creo que no es así, sino que la función del arte es incomodar a la gente y confrontarla justamente con estas paradojas”.
Dijo que Páez Varela habla desde la perspectiva del individuo para el cual la violencia no es algo que sucede en los periódicos o más allá de su propia casa: la violencia es algo personal. “Es algo que nos afecta, que construye nuestra manera de mirar el mundo”.
De Ciudad Juárez a Pachuca
Alejandro Páez Varela, escritor nacido en Ciudad Juárez y quien se ha desempeñado como periodista en diversos diarios del país, presentó ayer su libro No incluye baterías en las instalaciones del Consejo Consultivo Ciudadano.
Este libro es es un viaje al norte de México, más precisamente a Ciudad Juárez, donde el cronista nervioso que ha escrito el libro ha visto su origen convertido en el escenario de las calles más inseguras del mundo, en uno de los centros de la guerra contra el narcotráfico en el país.
El recuerdo de los muertos, los crímenes del narco, las voces irritadas de los habitantes de Juárez resuenan en estas páginas a través de la conmemoración de los ausentes: “Algunas veces he contado cómo vi a toda una generación de mi barrio en Ciudad Juárez morir o derrochar sus vidas a causa del narcotráfico”. 

Pachuca •Diego Castillo

sábado, 30 de abril de 2011

Recordaron a Arturo Herrera Cabañas

El Sol de Hidalgo
30 de abril de 2011

Por Francisco C. Curiel

Pachuca, Hidalgo.- El 30 de abril de 1994 Arturo Herrera Cabañas se dirigía a Huejutla, Hidalgo, para cumplir con una misión de trabajo.
Su interés era darle continuidad a un proyecto de vivienda sustentable con materiales de la región, pero el desenlace sobrevino cuando ocurrió el accidente de aviación, donde perdió la vida.
Hoy, a la distancia de los años, la labor que efectuó es resaltada, por lo que se le recordará, este sábado, a partir de las 9 horas, en la pachuqueña Fundación que lleva su nombre.
El programa incluye una demostración en el rocódromo de la institución, pues en vida fue un impulsor del alpinismo y defensor de los ecosistemas hidalguenses."Su aporte fue multifacético", apuntó Irma Eugenia Gutiérrez Mejía, presidenta de la Fundación Arturo Herrera Cabañas (FAHC), quien explicó que promovió, asimismo, la gastronomía, el quehacer archivístico y actividades de cultura y educación.
A las 11 horas, en el foro de la céntrica calle Allende, número 113, se dará apertura a las exposiciones "Cotidiano en abstracto", proyecto fotográfico de Perla Ibarra Montes de Oca, y la titulada "Estimulando-Temporal", de Javier Zolano. 
Herrera Cabañas fue primer director de la Biblioteca de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), del Archivo Casasola, Centro Cultural Hidalgo, Foro Cultural Efrén Rebolledo y del Archivo Histórico del Estado de Hidalgo.
A manera de homenaje y para destacar su aporte como investigador de la historia de la entidad y promotor cultural, entre otros aspectos sociales, "esta Fundación continúa con su encomienda de difundir las expresiones artísticas y culturales", subrayó Irma Eugenia Gutiérrez.
Igualmente, se podrán disfrutar, hoy, en la FACH, platillos característicos de la Huasteca; el espectacular "Aguas tranquilas", conformado por Eric Reyes Lamothe; la muestra gráfica "Recuerdo" de Guillermo Scully, y a las 19 horas actuará el coro Allegro Cantorum, dirigido por el tenor Carlos Arturo Galván.
 
http://www.oem.com.mx/elsoldehidalgo/notas/n2059483.htm

jueves, 14 de abril de 2011

Traducen al alemán novelas de Yuri Herrera y Sabina Berman

Berlín.- Novelas de los autores mexicanos Yuri Herrera y Sabina Berman fueron publicadas en alemán, con el propósito de que el lector en este país “descubra nuevos nombres de la literatura latinoamericana”.
La antologadora e hispanista alemana, Michi Strausfeld, que se encarga de la selección de literatura de Latinoamérica en la editorial alemana Fischer, señaló lo anterior, al tiempo que manifestó su gran confianza en el interés que despertarán dichos autores en Alemania.
En entrevista, la editora resaltó que la editorial puso a la venta la novela de Sabina Berman La mujer que buceó dentro del corazón del mundo, así como Trabajos del reino, de Yuri Herrera, y en ese marco esta semana se realizarán varias lecturas de ambos escritores en diversas ciudades en Alemania y Suiza.
Strausfeld, quien goza de gran renombre en Alemania como una gran conocedora de la literatura latinoamericana, destacó que el trabajo de ambos autores mexicanos es “magnífico”.
En su opinión, “ha llegado el momento de descubrir nuevos nombres de la literatura mexicana y latinoamericana. El público alemán en general está un poco cansado del realismo mágico”.
Anotó que los alemanes desean conocer lo nuevo que ofrece la literatura en ese continente, y subrayó que en su antología publicada el año anterior, Barcos de fuego, presentó por ello 36 autores latinoamericanos nacidos después de 1960.
La experta en Literatura señaló que esa antología tuvo gran acogida en Alemania, ya que "los lectores vieron algo nuevo y pudieron darse cuenta de que el continente sigue presentando muy buena literatura y no tiene nada qué ver con lo que escribieron los autores del 'boom'".
Michi Strausfeld destacó que "en esta búsqueda de tendencias y voces nuevas que sean muy fuertes y especiales, me encontré con la novela de la dramaturga y poeta Sabina Berman. Me parece que es algo muy fuera de lo común".
Destacó que también la crítica alemana resultó "muy sorprendida" por la obra de Sabina Berman, a la que encomiaron por ser "excelente y altamente filosófica".
"Esta novela de Berman no se puede poner en ningún género normal. Nunca he leído algo similar. Es una reflexión filosófica, es la novela de formación de una autista, además el síndrome de su autismo es clínicamente comprobado", dijo.
Añadió que Sabina Berman presenta además el tema de la “tremenda industria de la pesca del atún y de cómo es necesario evitar la explotación de los mares. Todo dentro de una novela, brillantemente escrita, perfectamente construida”.
Michi Strausfeld subrayó cómo el personaje principal, Karen, una niña autista, no habla en metáforas, "por lo tanto la autora ha cuidado muy bien que tampoco se exprese en metáforas. A nivel de estilo hay un trabajo inmenso detrás".
Acerca de las reacciones del público alemán a pocos días de la publicación de “La mujer que buceó dentro del corazón del mundo”, resaltó la gran acogida que recibió la autora durante la presentación de su novela en Colonia, donde todos sus libros se vendieron.
Sabina Berman asistió al Festival Internacional de Literatura de Colonia, y esta semana se presentará en el Instituto Cervantes en Frankfurt, así como en la Casa de la Literatura en Basilea (Suiza) y Heidelberg (Alemania).
Acerca del autor Yuri Herrera, la experta alemana en literatura de Hispanoamérica resaltó que “en mi opinión se trata del Rulfo del siglo XXI”, y en ese marco resaltó la fuerza del lenguaje que el escritor plasmó en Trabajos del reino.
“Se trata del gran descubrimiento literario. Es uno de los autores que será uno de los más importantes en México”, recalcó, y precisó que la editorial Fischer prevé publicar la segunda novela de Yuri Herrera, “Las señales que predecirán al fin del mundo”, el próximo año.
Subrayó que si bien la prensa siempre está llena del horror de la droga y de las matanzas, Yuri Herrera describe ese mundo en una “prosa poética cincelada, maravillosa, donde cada palabra tiene su propio peso”.
La experta alemana resaltó algunas de las críticas literarias que se publicaron en días anteriores, y señaló que en ellas se reconoce que el autor mexicano no se deja “seducir por las masas de la ‘narcoliteratura’”.
“A través del artista, del cantante de corridos que llega a la corte del rey, y que observa todo, y a través de esas pinceladas se encuentra todo el panorama de la droga. Considero que es un grandísimo autor”, dijo.
La experta en literatura de Hispanoamérica destacó que “ahora es el turno de los lectores en Alemania”, ya que “Latinoamérica tiene mucho qué decir, por ello deben convencerse y arriesgarse a la aventura de leerlos”, concluyó.
La experta en Letras hispánicas dio a conocer en Alemania en las décadas de los 70 y 80 a los grandes autores de Latinoamérica, entre ellos Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Juan Carlos Onetti, Guillermo Cabrera Infante y José Lezama Lima.
Michi Strausfeld es autora de la obra antológica Cubanísimo, así como del libro Mirada sobre Alemania, que editó junto con Jorge Semprún.